Mapas de no Territorio

Son muchas las fuerzas que provocan el aislamiento, ya sea entre los individuos de una misma especie o entre los de diversas especies, existiendo entre ellas una continua confrontación y antagonismo.

 

La defensa de un área determinada conduce por lo general a la generación de una territorialidad, con la definición de un territorio, con la cual  una especie o población procurará alejar a todos los organismos que la circundan. En general, podría hablarse de territorialidad como cualquier tipo de mecanismo activo que mantenga separados a los individuos, o a unos grupos de otros.

 

Los mecanismos generadores de territorialidad son muy diversos, se puede decir que los animales superiores se manifiestan por conductas y comportamientos específicos orientados en muchos casos por el conocimiento.

 

En el estudio Geografía de la guerra, realizado por la Universidad Nacional de Colombia y publicado por Lecturas Dominicales el 17 de octubre de 1999, se muestra como en todos los conflictos, el control de los territorios por parte de los diferentes grupos antagónicos, se realiza a costa de la población civil, provocando visibles cambios migratorios, éxodo y desplazamientos totales o parciales dentro de una misma especie o población. Es en estos eventos cuando las especies muestran todas las facetas de adaptación espacial a la dispersión se produce lo que he querido llamar Mapas de no territorio.

 

La propuesta pictórica de Mapas de no territorio se construye a partir de imágenes propias del país. El Caimán Magdalena( Caimán Crocodilus Fuscus), se convierte en símbolo de las especies en extinción que conviven en el conflicto existente en el país y en particular en el Magdalena Medio. Este se desplaza en los bordes del río, generando territorialidad con la debida demarcación de un territorio. Las especies que viven sólo temporalmente en un determinado ambiente subsisten a través del tiempo por su gran capacidad adaptativa y creativa. En tal sentido el Caimán Magdalena representa la resistencia que oponen las especies a perder su territorio.

 

El contenido conceptual de la obra también se plantea desde la coexistencia de expresiones plásticas tradicionales como es la pintura al óleo sobre tela, con imágenes apropiadas, elementos gráficos, copias electrostáticas y la imagen encontrada y re-significada (textos especializados, prensa escrita, TV, Radio y a través de la oralidad local), conformando de esta manera una expresión pictórica contemporánea sobre la historia de un conflicto. Simultáneamente  el contenido conceptual  de la obra genera un diálogo, se podría decir lúdico con el espectador, quien va desarrollando niveles de percepción, en un proceso sensible en una acción de entrar y salir de la obra, construyendo de esta manera diferentes territorios mentales, uniendo partes sobre la memoria de un conflicto.

                                                   

 

 

 

 

"Mapas de no territorio" es el nombre de la última serie de pinturas de Consuelo Manrique, en ellas se continúa utilizando el lenguaje de la pintura para aludir a situacio­nes que se relacionan con los problemas de carácter ecológico que afronta la fauna que habita en los ríos colombianos, y en esta ocasión reflexiona sobre el tema, teniendo en cuenta la violencia que se extiende por gran parte del territorio nacional.

El origen de estos trabajos recientes se vincula con la experiencia que ha tenido Consuelo Manrique al viajar como docente a través de distintas zonas afectadas por los conflictos bélicos, como es el caso del Magdalena Medio; allí habita el caimán Magdalena, especie que pese a las constan­tes luchas que se libran en la zona, sigue viviendo en la ribera del río marcando con su imponente presencia su territorio, apropián­dose del lugar que le pertenece en medio de una guerra que crece día a día, la que genera grandes desplazamientos humanos, lo que de acuerdo a las ideas de la artista, da lugar a un "mapa de no territorio".

La obra de Consuelo Manrique presenta un universo eminentemente pictórico en el que la mancha abstracta unida a la fuerza del color, parece ser el principal motivo de su búsqueda; pero el espectador atento, a medida que va recorriendo este espacio cromático, va descubriendo fragmentos de textos, titulares de periódicos entre corta­dos que se transfieren sobre la tela, mapas que se esconden tras ventanas de luz y color, con los que se alude a una realidad extra pictórica, realidad que se afirma de forma más rotunda con la presencia de la figura del caimán que a través de diversos medios, técnicas de transporte, dibujo y pintura, se impone sobre el lienzo definien­do su territorio. En algunas ocasiones en la pintura se pueden ver fragmentos de su cuerpo, partes que son fácilmente reconocibles porque se describe con minucia a los accidentes de su piel y la estructura de sus extremidades; otras veces aparece la figura completa y en algunas obras, la silueta del animal se reconoce en el ordenamiento de manchas de color que a la manera de una especie de módulos de tonos vibrantes, articulan la anatomía de su cuerpo.

Como en otras ocasiones, Consuelo Manrique arma su propuesta a partir del hecho fáctico que violenta el paisaje y el lugar, suceso que da lugar a la noticia, factores que se articulan con un lenguaje que se conforma a partir de capas de pintura, veladuras y gestos eminentemente pictóricos que van armando la totalidad de los lienzos, los que se debaten entre su realidad abstracta y la posibilidad de hablar de un mundo en conflicto, al cual, por fuerza, pertenecen. 

"Maps of No Territory" is the name of Consuelo Manrique's current work in which she continues to use the language of painting to refer to situations related to ecological problems faced by fauna living in Colombian rivers; this time she reflects upon the topic, also considering the violence that is extending throughout most of the country.

This recent work is derived by Consuelo's experience as a teacher, traveling to different areas of the country which have been afflicted by war such as the region surrounding the Magdalena River, where the "Magdalena Cayman" (Caiman Crocodilus Fuscus) lives, a species that continues to live at the river bank, marking its territory with its imposing presence, keeping hold of the place It owns, in spite of the constant warring in the zone. Right in the middle of a war which violence grows by day, generating a massive forced migration, the artist creates a "Map of No Territory".

Consuelo Manrique's work presents mainly a pictorial universe in which the abstract strokes together with the strength of color, seem to be the main motive of her search; but an attentive viewer as he/she moves through the chromatic space, discovers fragments of texts, newspapers titles, maps, which are transferred to the canvas, hidden behind windows of light and color, alluding to an extra pictorial reality; a reality that is strongly reinforced by the presence of the Cayman, which through different means, (transportation techniques) and different kind of drawing, define its territory upon the canvas. Some times in the painting you can see the fragments of the Cayman's body, which are easy to recognize because of the accidents of its skin and the structure of its extremities which are carefully described; on occasions the complete figure appears, and in some works the animal's silhouette can be recognized in the organization of color strokes that like patterns of vibrant tones, articulate the anatomy of its body.

As she's done before, Consuelo Manrique builds her proposal on those facts that violent the landscape, events that cause head lines in the media. All this considerations give form to a pictorical expression that builds from layers of painting, transparencies and gestured element's that are basically pictorial, creating a totality on the canvas; moving in a thin line between their abstract reality and the possibility of dwelling in a conflicted world to which per force they belong.

 

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© Consuelo Manrique